¿Qué son los “espacios oscuros” de las auroras?
La NASA lanzó un cohete de sondeo desde Alaska para investigar un fenómeno poco comprendido: las auroras negras, también llamadas “espacios oscuros” dentro de las auroras boreales. La misión BaDASS transporta instrumentos diseñados para medir corrientes eléctricas y ondas que atraviesan los despliegues de luz.
Los científicos buscan entender por qué aparecen parches oscuros entre las luces verdes, violetas y rojas típicas de las auroras. Se sospecha que estas áreas se forman cuando los electrones que normalmente bajan hacia la atmósfera invierten su dirección y regresan al espacio, interrumpiendo la emisión de luz.
¿Cómo estudian las auroras negras?
El lanzamiento forma parte de una campaña científica más amplia que incluye la misión GNEISS, programada entre el 7 y 20 de febrero. Esta segunda misión utilizará dos cohetes lanzados con apenas 30 segundos de diferencia para construir un mapa tridimensional de las corrientes eléctricas aurorales.
Cada cohete liberará cargas secundarias que medirán variaciones eléctricas mientras transmiten datos a estaciones en tierra, describiendo un proceso similar a una tomografía computarizada, pero aplicada al plasma espacial.
¿Por qué este estudio es importante?
Las misiones coinciden con un periodo de alta actividad solar, incluyendo varias llamaradas de clase X registradas a inicios de febrero de 2026. Estas explosiones energéticas aumentan la intensidad y frecuencia de las auroras, brindando una oportunidad única para observar el fenómeno en tiempo real.
El análisis de las auroras negras tiene implicaciones prácticas. Comprender el clima espacial permite anticipar impactos sobre satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación, ya que las tormentas solares pueden generar apagones e interferencias tecnológicas.
Además, los cohetes de sondeo permiten tomar mediciones directas dentro del fenómeno, ofreciendo detalles que los satélites no siempre logran capturar con la misma precisión. La campaña se complementa con datos del satélite EZIE, lanzado en marzo de 2025.
Avances y expectativas científicas
Los investigadores esperan que la misión BaDASS y GNEISS aclaren la mecánica de los espacios oscuros, cómo interactúan las ondas de plasma con los electrones y cómo estas dinámicas afectan la apariencia de las auroras. Los resultados podrían mejorar predicciones del clima espacial y proteger infraestructura tecnológica en todo el mundo.